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  • Andrea Camarillo

Cómo lograr tus metas - Tener y mantener una vida saludable

Actualizado: 28 ene




“Nada realmente bueno y admirable es ofrecido a los humanos sin esfuerzo y dedicación.”


“Decisiones fáciles, vida difícil. Decisiones difíciles, vida fácil” – Jerzy Gregory


La calidad de tu vida es, en gran medida, determinada por la calidad de tus decisiones. Para mejorar tu cuerpo no es necesario solamente tener conocimiento, sino tener estrategias que fortalezcan tu voluntad.


Si estás leyendo esto es porque seguramente alguna vez te has preguntado: ¿cómo tener y (sobre todo) MANTENER una vida saludable? Normalmente en estas épocas en donde vamos iniciando el año, tenemos muchas metas que queremos lograr. Pero, ¿a quién no le ha pasado que para febrero esas metas se van desvaneciendo y se quedan ahí pendientes nuevamente para el siguiente año?


Recuerdo que en la prepa iba todos los días (literal todos los días) a la tiendita por galletas de chispas de chocolate a media mañana y una de esas leches con chocolate, porque obvio según yo, no podía comprar una sin la otra. O esas famosas donas glaseadas cada que las vendían, y como una se me hacía muy chiquita pues compraba dos, porque, ¿por qué no? Aún tengo presente el sentimiento de culpabilidad por lo que estaba haciendo, pero sentía que era una necesidad… o lo que ahora conozco y llamo: “adicción al azúcar”.


La respuesta a cómo lograr tus metas y cómo tener -y mantener- una vida saludable, es sumamente sencilla, pero aún siéndolo, tendrás que esforzarte. No importa cuán larga sea tu lista de cosas por hacer; una suscripción al gimnasio, a clases de pilates o el libro más novedoso con la “mejor dieta” del momento. Lo más importante y que me ha ayudado a mi a cumplir mis metas, trataré de explicártelo en las siguientes líneas.


Bueno, sin más preámbulo, te diré lo que necesitas para lograr tener una vida saludable que te traerá grandes beneficios a corto, mediano y largo plazo. La respuesta es muy fácil, necesitas VOLUNTAD. Y sí, lo digo con mayúsculas y negritas porque es muy fácil y a la vez muy difícil querer realmente tener este estilo de vida y mucho más el mantenerlo.


Muchos hemos tenido ese momento donde tenemos toda la actitud y la disposición para cambiar y hacer todo lo posible para lograrlo… pero, ¿cuánto dura? Es ahí mismo donde se encuentra el problema y es de gran importancia contar con un plan.


Busca TU felicidad

Uno de los pensamientos de los estoicos se basa en lo que se conoce como “Felicidad eudaimónica”, que habla sobre nuestro crecimiento personal y la búsqueda de un propósito con significado. Existen barreras para alcanzar la felicidad, y una muy importantes es que tendemos a buscar el placer inmediato con actividades o placeres que nos hacen sentir bien en el momento pero no

contribuyen a este sistema de crecimiento,

y sin él, es difícil poder ser feliz en verdad.


La felicidad es más un proceso que un destino emocional, no es algo que se alcanza, sino más bien el resultado de cosas que vamos haciendo y del progreso que vayamos logrando. No es un destino, más bien es una forma de viajar, pero es importante que ese viaje tenga una dirección clara, relacionado con el concepto de propósito.


No hay felicidad sin esfuerzo, no hay felicidad pasiva. En este componente eudaimónico de felicidad, debe haber esfuerzo en persecución de algo que merezca la pena. Crear este sentimiento de crecimiento y propósito en nuestras vidas es la mejor manera de combatir la famosa adaptación hedónica.


“Solo hay una forma de cambiar radicalmente tu comportamiento: cambiando radicalmente tu entorno” – Dr. B.J. Fogg


Los hábitos, especialmente los malos, se extienden como gérmenes. Si las personas de tu grupo comen mal, tus probabilidades de comer mal aumentan. De cierta manera, la obesidad es contagiosa. La buena noticia es que los buenos hábitos también son contagiosos. Rodéate de gente que te ayude a mejorar tus costumbres.


Los siguientes consejos, aunque aquí estén enfocados en salud, aplican en cualquier ámbito de tu vida para lograr todo lo que te propongas.


Como seres humanos somos cambiantes y nos guiamos por lo que nos motiva. Somos, en general, seres con poca paciencia y con necesidad de ver resultados inmediatos. Llevar una vida saludable y ‘fitness’ requiere paciencia, trabajo constante, metas pequeñas a corto plazo y grandes a largo plazo.


Pasos para lograr tus metas:


1) Metas SMART: Debes escribir metas que sean específicas, medibles, alcanzables, realistas, y temporales. Esto hará que tu objetivo pueda ser mejor visualizado con un tiempo determinado y con una medición que te asegure que vas por buen camino.


a) Lo primero que te sugeriría sería escribir en papel una o varias metas específicas a un plazo corto y alcanzable. Como el mismo Stephen King decía: “Escribo para saber lo que pienso.”


Muchas veces lo que aparenta ser resistencia, es en realidad falta de claridad. Si no tienes claro por dónde debes, es más probable que te dejes llevar por cosas menos relevantes.


No quieras tener un ‘six pack’ en un mes, o correr un maratón el próximo fin de semana. Por ejemplo, una meta alcanzable sería: comer más verduras este mes, reducir el azúcar en tu comida, comer en la calle lo menos posible, etc. Al principio puede ser complicado, pero verás como poco a poco, incluso sin pensarlo, irás tomando decisiones más saludables no solo por la meta sino porque te empiezas a sentir mejor, con más energía, de mejor humor y claro, ¡con un cuerpo más bonito!


b) Mide tu progreso y ten un plan. Un objetivo sin un plan no es más que un deseo. Registra tus alimentos en alguna app como MyFitness Pal. El chiste es que vayas cumpliéndolo y viendo cómo poco a poco creas mejoría. Si tienes un plan de alimentación o una rutina de ejercicio concreta será mucho más fácil tomar decisiones correctas. Tener claridad hace que el cerebro genere menos resistencia.


No se trata de ser esclavo de un plan, si te desvías de repente, no hay ningún problema. A pesar de ello, es mejor tener un plan imperfecto que no tener ningún plan concreto.


c) Crea metas realistas pero desafiantes. La mente es muy poderosa y nos hará creer que no podemos lograrlo. El cerebro está programado para buscar el mínimo esfuerzo y hará todo para que sigamos en el mismo punto con tal de buscar la comodidad.


Las personas que desconocen el gran poder que tiene la comida real[1], van a comprar cosas a las que está acostumbrado su paladar, sin saber el daño que se hacen. Cuando comienzan a ser conscientes y leen etiquetas para comprender la cantidad de azúcar y químicos que contienen los alimentos, se ven obligados a reevaluar sus decisiones


En mi caso, al principio fue complicado dejar mis galletas de chispas de chocolate, la leche y las donas. Sin embargo, al conocer los efectos negativos que me provocaban, ya ni siquiera se me antojaban las tan anheladas galletas del pasado y comencé a optar por opciones más saludables. Además, adoraba no sentirme pesada ni con sueño para mis siguientes clases, sentimiento que a la fecha sigo disfrutando pero ahora en mi vida profesional.


d) Sé realista. Es utópico pensar que de un día al otro serás capaz de cambiar todo. Crea metas que no sean muy sencillas pero tampoco muy difíciles de lograr. Como dicen: “El que mucho abarca poco aprieta.”


Pequeñas acciones pueden generar grandes reacciones en cadena.


- En lugar de intentar cambiar toda tu dieta, intenta cambiar primero solamente el desayuno.

- En vez de intentar ir todos los días al gimnasio (cuando nunca ibas), intenta ir 2 a 3 veces por semana.


e) Ponles una fecha para lograrlo. Así sabrás que en ese periodo no puedes estar posponiendo y procrastinando. Elige metas a corto, mediano y largo plazo. De esta manera, te exigirás más para lograrlo.


2) Enfócate primero en dejar los malos hábitos. Si no dejamos los malos hábitos, servirá de poco agregar nuevos hábitos buenos si ya de entrada nos estamos haciendo daño durmiendo mal, comiendo comida chatarra, fumando, tomando en exceso, etc. Lo principal es dejar atrás las malas costumbres para entonces sí dar paso a otras nuevas más beneficiosas que nos dejarán disfrutar la vida al máximo, sentirnos con más energía y lograr una vida saludable a largo plazo.


3) Balance: Busca fomentar un equilibrio en tu vida. Para mantener un estilo de vida saludable es importante tener armonía entre el cuerpo, mente y espíritu. No es bueno tampoco que enfoques todo tu tiempo solamente en comer tus comidas exactamente como va tu plan.


Si descuidas otros aspectos, tu meta será aún más difícil de lograr. Lograr una vida saludable, requiere cuidar de muchos aspectos, no solamente el físico, sino el emocional, espiritual, laboral, educativo, económico, etc.


4) Seguridad en ti mism@. La confianza es clave para el proceso. Si empiezas con una mente negativa, pensando en todos los contras, tu progreso se verá siempre mermado por estos pensamientos.


5) Esfuerzo y perseverancia. No ganaste esos kilitos de más en 1 semana, así que tampoco esperes poder quitártelos en tan poco tiempo. Esfuérzate diariamente y construye poco a poco hábitos mejores, que vayan de acuerdo a tus objetivos. Se constante y recuerda que el progreso NO es lineal. Habrá semanas que veas cambios muy buenos, y otras donde el progreso sea poco o nulo. Esto NO es el fin del mundo. Si sigues haciendo lo que está en tu plan, el resultado llegará.


Trabaja DURO, cualquier persona que admires, no ha llegado ahí sentado viendo televisión todo el día. Cada uno de ellos se ha esforzado por lo que ha querido y he ahí el resultado.


Probablemente debas hacer algunos sacrificios, pero enfócate siempre en cuál es tu objetivo y actúa en función de ello. No siempre saldrá todo como lo planeaste, pero también esto forma parte del proceso. Esto te permitirá valorar más lo que deseas y saber que el esfuerzo valió la pena.


6) Aprende de tus errores. Asúmelos y supéralos. No todo será color de rosa como ya lo comentaba. Cuando sucedan situaciones inesperadas o que no vayan de acuerdo al plan, siéntate a reflexionar y pensar cuál fue el error y qué puedes hacer diferente para evitar que vuelta a suceder. Tómalo como una enseñanza, no como un fracaso.


7) Arriésgate. Si lo que has hecho hasta esto momento no ha funcionado, seguramente es por una razón. Si sigues haciendo lo mismo, seguirás obteniendo el mismo resultado, y eso no es lo que queremos. Algunas veces deberás tomar caminos nuevos y tomar decisiones difíciles, pero no te desanimes, sé positivo y piensa que todo cambio te llevará a algo mejor. El pensamiento positivo aquí, es clave para el éxito.


Conclusión


Pensamos que tomamos decisiones racionales, pero la realidad es que nuestras decisiones están influenciadas por muchas variables de las que ni siquiera somos conscientes. La percepción del control es una mera ilusión.


Ve dando pasos de acuerdo a tu progreso. Eso sí te digo, NUNCA des un paso hacia atrás, recuerda por qué empezaste y enfócate en tu bienestar. No olvides que lo más importante eres tú y si no ves TÚ por ti mism@, nadie más lo hará. Conviértete en el arquitecto de tu propio destino.


“El que domina a los otros es fuerte, pero el que se domina a sí mismo es poderoso” – Lao Tzu



[1] Comida real: se refiere todos los alimentos que no han sido industrialmente procesados o cuyo procesamiento no ha interferido en sus cualidades naturales ni empeorado la calidad de su composición.


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